Ingredientes:
300 gramos de guisantes frescos
50 gr de taquitos de jamón
3 huevos
Una rebanada de pan
Una cebolla
Vino blanco
Pimienta, clavo de olor, comino
Elaboración:
1º.-
En una sartén ponemos tres cucharadas de aceite y calentamos. Cortamos una fina
rebanada de pan, si es asentado mejor y lo freímos hasta dorar. Sacamos el pan
y reservamos.
2º.-
Cortamos la cebolla en trozos pequeños y la echamos a la sartén. Añadimos una
cucharada más de aceite y pochamos. Agregamos los guisantes, removemos y ponemos
medio vaso de vino blanco. Mantenemos
unos minutos a fuego lento y tapamos para que los guisantes se vayan
ablandando.
3º.-
En un mortero ponemos un poco de sal, dos clavos de olor, majamos bien hasta
que los clavos estén bien molidos. Añadimos pimienta molida y la rebanada de
pan frito. Para majar con facilidad remojamos la mezcla con vino blanco.
Majamos hasta obtener una mezcla homogénea. Vertemos esta mezcla y los taquitos de jamón en la sartén y la
removemos. Si observamos que la mezcla tiende a asentarse por falta de líquido
añadimos agua, tapamos y seguimos con la cocción a fuego medio.
4º.-
En un plato batimos los tres huevos con una pizca de sal y los incorporamos a
los guisantes. Removemos para que el huevo batido se reparta bien por la sartén
y tapamos para que cuaje. La mezcla no debe quedar seca en ningún momento,
debemos reponer el agua para que nos queden unos guisantes jugosos, sin que nos
forme caldo.
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