Ingredientes:
Seis huevos.
400 gramos de crema de queso “mascarpone”.
Dos paquetes de bizcochos de soletilla. (Aprox. 400
gramos)
150 gramos de azúcar.
Una pizca de sal.
50 mililitros de licor de almendras amargas.
(Amaretto)
300 ml de café cargado.
100 gramos de chocolate negro molido.
Elaboración:
1º.-
En primer lugar preparamos el café. En este caso he utilizado café instantáneo. Se puede
preparar al gusto de cada uno, más o menos cargado.
2º.-
Preparamos el chocolate. He utilizado chocolate negro intenso rallado. (75 % ).
Si lo tienes en polvo resulta más cómodo. Cuestión de gustos.
3º.-
Si tenemos molinillo de café, lo utilizaremos conseguir que el azúcar quede
mucho más fina, tipo azúcar glas ya que nos costará menos trabajo mezclarla con
el huevo. Preparamos dos pequeños
cuencos, en uno ponemos 100 gramos de azúcar molido que utilizaremos para las
yemas y los 50 restantes se añadirán a las claras.
4º.-
Vamos separando las claras y las yemas de los huevos en dos recipientes.
5º.-
Batimos las yemas y le vamos añadiendo progresivamente el azúcar (100 gr.)
Debemos conseguir una crema que triplique el volumen inicial. Adquirirá
consistencia y esponjosidad. He utilizado una batidora con el accesorio “varilla”.
En este momento añadimos poco a poco la mitad del licor de almendras.
Reservamos.
6º.-
Batimos con una paleta la crema de queso
hasta adquiera una consistencia cremosa.
La añadimos a la mezcla anterior procurando que se mezcle sin perder volumen.
Evitaremos los movimientos circulares. De fondo a superficie.
7º.-
Montamos las claras con una pizca de sal y vamos incorporando el azúcar
restante (50 gr.). Debe quedar consistente. Hay quien dice que una clara bien
montada permite dar la vuelta al bol y no se desprenderá. Añadimos
a la mezcla anterior utilizando paleta y movimientos suaves y
envolventes, que no pierda consistencia.
8º.-
En un cuenco colocamos el café, a temperatura ambiente. Evitaremos el café
caliente ya que empaparía el bizcocho demasiado rápido. Añadiremos el resto del
licor. Vamos mojando los bizcochos, sin que se empapen y los colocamos en
capas. Alternamos una capa de bizcochos y otra de crema. A mí me han entrado en
totalp seis capas porque el molde era alto.
9º.-
Sobre la última capa de crema se espolvorea una generosa capa de chocolate. Se
coloca en la nevera para tome consistencia un par de horas. Al desmoldar los
bordes quedaron algo irregulares y los adorné un poco con laminas de fresa.
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